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18 septiembre

"Luego no se para donde voy..."

David Luzardo en la revista "Bacánika" del mes de Agosto. www.bacanika.com.coEse día yo estaba lo más de drogo, lleno de marihuana hasta los huesos cuándo vi a un abuelito tomando aguardiente cristal mini tetra pack en el parque de los periodistas en Bogotá D.C. Se me acercaron unos jóvenes que me pidieron el favor les ayudara con unas fotos para proyecto de la universidad, Posé dos veces para la misma escena mientras ellos cuadraban el enfoque (si lo notan? el marco es extremadamente fenomenal) y me hacían unas preguntas "como cosa suya":

¿Usted de dónde es?
¿Que hace acá?
¿Dónde estudia?
¿Ah no es de acá?
¿Qué estudia?
Bla bla bla bla bla bla bla bla bla


Yo estaba esperando a mi hermana noche que me llevaría entre bacanales y fiestas citadinas. El abuelito se terminó su tetra de aguardiente y cayó ebrio. Un loco me pidió cigarrillo (Pall Mall extra largo, de esos que fumé la primera vez que besé a mi gatita). Me habló de la vida callejera en Bogotá. Unos gomelos pasaban...

Señor, ¿está bien?
Señor, ¿me oye?
Señor, ¿cuántos dedos ve acá?
[1]

Llegó mi hermana noche justo cuándo el sol amainaba en el poniente, me invitó a beber las ambrosías de la Chicha en el chorro de Quevedo[2] y a ponerme patas arriba en la universidad "La gran Colombia - Facultad de derecho" mientras que escribía "Dios orinó aquí". Luego, para completar el torrente sanguíneo adrenalinado, el ciclón de gente empezó a aparecer, las fotos, los discos, los LP's de Pink Floyd - The Wall y Guns n' Roses - Appetite for destruction, los grupos de música andina, los mariachis, los hip hoperos. El sonido de los acordeones, de las radiolas antiguas, de las caricaturas de Bob Dylan y el vino Moscato en Tetra pack (si, como la del viejito pero con vino y de litro) en el parque de las estatuas cerca del museo de arte moderno y con el arbolito sembrado por el primer Luzardo rebelde de la familia[3].

 

Días después de todo esto estuve comiendo una cucharadita de arequipe en los bigotes y hocico de mi gatita. Algunos meses después supe que Jesucristo Superstar había aparecido en las páginas de una revista con pinta de rockero. Pueden encontrar la imagen y la “entrevista” en la revista “Bacánika” del mes de agosto. ¡Búsquenla en su universidad más cercana!.

 

 

David  Luzardo


[1] La escena parecía de "Confortably numb", era odioso y risueño el hecho que los gomelos se hayan preocupado por el pobre abuelito borracho. Las chicas se preocupaban y preguntaban a la gente que pasaba, a nadie le importaba, veían al anciano y sabían por su inconsciente colectivo que el alcohol recorría sus venas. Nadie paraba bolas.

Señor, ¿está bien?
Señor, ¿me oye?
Señor, ¿cuántos dedos ve acá?


Preguntaban los gomelos repetidas veces.

Señor, ¿puede pararse?
Señor, ¿qué siente?
Señor, ¿le puedo tomar el pulso?

Pulse


Pulse

 


Pulse

 

 


El viejito deliraba, las voces aparecían en su cabeza cómo figuras de terror, como elementos o fantasmas o demonios que rondaban su locura embriagada, su tristeza por la vida media que tenía, por su partido de ajedrez perdido, por su boina rota, por sus zapatos de gamuza. El viejito se intentaba levantar pero los embotellamientos no lo podían llevar a su puestecito pobre de empacador de tetra pack, todos los recuerdos de su niñez le han llevado a caerse de nuevo... los demonios danzan y chillan a su alrededor, hacen un festín, un show con sus caídas, se burlan de la falla incendiaria de su próstata, contaban su pulse.


su pulse

 


su pulse

 

 


su
     PULSE

 

 

 


Señor, ¿está bien?
Señor, ¿me oye?
Señor, ¿cuántos dedos ve acá?


Los gomelos aúllan, los gomelos gritan

¡Ayuda!
¡Ayuda!
¡Una ambulancia!
¡Un médico!

Utilizan sus sintetizadores celulares y llaman a algún número de emergencia. Las últimas gotas de aguardiente caen en el parque, los gomelos no se percatan de la presencia de la caja tetra pack. Minutos después, llega la policía.

Los policías preguntan que pasa acá, los gomelos le comentan su versión del asunto: - Unos muchachos vinieron y le echaron un polvito (del jardín de las Alicias) y se marcharon corriendo, el señor ahora no tiene pulso y si no lo llevamos a un hospital va a morir -. Los policías se percatan de la tetra de aguardiente y dicen: - el anciano está borracho -, los gomelos le replican que los hombres le dejaron eso ahí, que lo habían drogado y le habían robado. Una gomela se pone a llorar, llaman a sus casitas por sus celularcitos y hablan con papi en el congreso para que manden una ambulancia al pobre ancianito y que abran un proceso legal en contra del patrullero que quería hacer morir al tierno abuelito.

Los policías accedieron, llamaron a una neverita para que se llevaran al abuelito a un hospital. La gomela seguía llorando, los muchachos del proyecto universitario aprovecharon y le hicieron fotos y preguntas al patrullero, el patrullero explicó que hay pocas ambulancias en los hospitales y entonces toca que las camioneticas se hagan también cargo de estos casos. Yo estaba muerto de la risa viendo todo esto y me fumé un cigarro, para pasar más casual (nótese la casualidad en la foto, una casualidad enorme, ¡Qué foto tan casual!), de pronto se acercó a mi un tipito con cara y postura cómo la de Smeagol, el de "El señor de los anillos", me pidió cigarro y me habló.
Me habló del chorro, de las maravillas en drogas, sexo y rock n' roll de la Bogotá nocturna, de las dimensiones de cada alucinógeno que uno inhalaría si fuera a este o cual sitio. Me describió perfectamente la radiografía de la perra en celo que es Bogotá D.C.

[2] ¿Han notado que las palabras autóctonas tienen muchas "rr"? Para estas que yo físicamente hablo como francés

[3] Mi abuelo que se casó con una Venezolana y por eso Consuelo y Zelmira Luzardo no nos quieren, porque manchamos el apellido Alemán

16 septiembre

Feto Exquisito # 1

Ayam a mecanical man, an unfortuned place in elsewhere. - ¿Tomás un tinto?
- ¿Bailás un tango?
- ¿Eructás tus tripas?
¿Alo? A lo, A  L  O           - ¿Hay alguien ahi?
Hija Apolo, comiendo col. El sistema de nos desprecia, lo que ignora, ¡grita lo que teme... SM, te t'aime: Satán te ama. 30, treinta y flechas un circulo negro y para todas las descripciones. Clinica la Merced, Banco Popular, La casa Babylon. La noche. Hija Apolo.

Muerte a los fetos, no más niñas violadas a los 8 años ni otras, más grandecitas, con 12 apenas, gonorrea sin ni siquiera saber escribir su nombre, sin gracia como un cuarto a oscuras; sin luz, sin calor, sin ganas de rayar una pared blanca hasta que quede impactante, indefinible como una enredadera de planes y decepciones, y pese a todo, una enredadera de ilusiones, deseos, sueños, locuras, toma y lee en medio de lun lago de pobres gentes, gentes normales, podredumbre.
Lap trap lap
corro corriendo corrido
ah ah ah
                   ¡PUM!
La puta cae muerta, silbidos, sintagmas
    Nominaciones al Oscar
ah ah ah
                   ¡PUM! ¡Paz!
Y otra puta cae.

El arte es la manera como vivimos. ¿cómo huirle a los versos metafísicos, patafísicos y alcoholizadores de uno de los peores poetas del mundo? más vino, más humo, más cigarrillos. ¡Ya deja de perseguirnos! No más teatro querido Georgias, es suficiente ver a las personas incendiarse en pensamientos, unos minutos más tarde, luego de tomar el bus y sentarse a esperar. Las lineas de la carretera, amarillas y blancas, y negras por el horizonte y verdes por la hierba de los arbustos.
Cállate, dejenos llegar tranquilos a casa. Bajemonos del bus. No más luces, mi camara, mis aplausos de borracho.

Ir más allá siempre, es lo único que queda por decir. Subir a la sotea, bailar al borde del camino y luego saltar. Te estamos esperando abajo, bien abajo... en menos 666. --- N P M ---

10 septiembre

La línea verde

Linea verde

de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra eléctricamente hasta el encendedor
que explota por la sensación bubónica
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra escalarmente hasta el pentagrama
que explota por la sensación trágica
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra eólicamente hasta el viento
que explota por la sensación frecuente de las ondas
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra cibernéticamente hasta el oído
que explota por la sensación auditiva
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra sónicamente hasta el tímpano
que explota por la sensación radiónica
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra gustosamente hasta el paladar
que explota por la sensación-textura
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra cromáticamente hasta el iris
que explota por la sensación colorida
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra químicamente hasta las fauces
que explotan por la sensación olfativa
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra pornográficamente hasta el sexo
que explota por la sensación orgásmica
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra metafísicamente hasta la mente
que explota por la sensación individual
de la línea verde que recorre
la estrella, la luna, la música
del parlante
y se arrastra…

03 septiembre

Farra Garrotera

 

 


No alcanza para tanto el simple propósito de que en medio de este lago de podredumbre se despierte como de las mismas pailas el vínculo con la gracia.
Vale más irnos todos al cañón,lanzarnos en masa al paisaje pedregoso que no admite requiebros y en menos que salte un ojo, Terminemos todos pálidos.
Fuera de mí están las dádivas no merecidas: Un bulto de panela y una bolsa de suspiros.
Si acaso puede este pueblo soportar un siglo más de fetidez, vivan la furia y la lujuria y el día menos pensado llegue al fín.
Mirad esta avalancha de inconsecuencias: no es otra cosa sino la confirmación del universo.
No dejemos pasar este momento de inconciencia:
Paisanos míos: ¡Brindemos por el fracaso!

 


(Velandia y la tigra)